Su situación es inmejorable, al lado del paseo Independencia, en pleno centro.
P.D. ¡Muchas gracias a Isabel por las fotos!


Teléfono: No consta.
Precio: 10 € por persona.
Resumen: Un lugar auténtico. Comida tradicional y calidad excelente.
Situado cerca de la plaza de San Francisco, al lado de la mítica Estación del Silencio.
Este pequeño bar sin ninguna decoración en sus paredes a excepción de embutidos, fotos y algún calendario, recuerda más a una tasca de antaño de pueblo que a una bodega.
A la derecha del establecimiento hay tres mesas altas, aunque hay más taburetes a lo largo de la barra, la mayoría de la gente está de pie.
Lo típico en este establecimiento son las raciones. Pedimos para seis:
Una ensalada de: tomate, tacos de escabeche, pimiento rojo, puntas de espárragos blancos y aceitunas. Todo muy abundante, el escabeche buenísimo.
Cuatro patatas asadas. Es el plato estrella, están riquísimas. Realmente es un patatón así que recomiendo compartirla entre dos personas si se van a pedir más platos. Por cierto, las hacen sólo por las tardes y el sábado es el único día que no las sirven.
Un plato de trigueros.
Y una ración de longaniza, chorizo y morcilla asada.
Todo recién hecho y de una calidad excelente. En otra ocasión probamos las navajas y las salmueras y también deliciosas.
Para beber tomamos una botella de tinto Somontano, cervezas y varios refrescos. Si alguien quiere postre y café, tendrá que tomarlo en otro local ya que aquí no hay.
La cuenta ascendió a 65€, menos de 11 € por persona.
A destacar el trato amable y cercano y rápido servicio por parte del personal. Por sacarle alguna pega, en fin de semana y a partir de las nueve de la noche es casi imposible conseguir asiento.
Un lugar muy singular, que personalmente me encanta.
Teléfono: 976 55 72 55
Precio medio: 20 €.
Resumen: Tapas y raciones selectas.
Ubicado cerca de la plaza San Francisco y rodeado en las calles adyacentes por otros restaurantes y tabernillas de calidad. Es un establecimiento bastante concurrido a la hora del aperitivo y de la cena, famoso por sus exquisitas tapas y raciones, aunque también se puede tomar un menú.
Disponen de una amplia bodega, y el servicio es familiar y atento. La decoración agradable, con pizarras en las paredes donde detallan su carta de productos, el local no es muy amplio, con varias mesitas.
Fuimos ocho personas y éstos son los platos que probamos:
Ensaladas: Pedimos dos, una de balacalao y otra de pulpo.
Tapas: 4 manducas, 4 peirones y 4 montaditos de foie. Como son de tamaño generoso, con cuatro de cada tipo fue suficiente para los ocho.
Los peirones pueden ser de cuatro clases: solomillo, queso, setas y bacalao. Elegimos los de solomillito con diferentes guarniciones (ajetes, quesos, setas, pimienta). Muy bien preparados, se nota que la cocina es de calidad.
Las manducas son tapas de bacalao acompañadas con una salsa muy fina de tomate.
Todo estuvo delicioso, lo más destacable sus famosos peirones y manducas. Para beber pedimos dos botellas de vino de la casa, un vino cosechero bastante bueno, agua, cervezas y refrescos. La cuenta ascendió a 126,40€, por lo que salimos a 15,80€ por cabeza. Perfecto para una cena de picoteo compartiendo platos. Sin duda un buen lugar donde hacer una paradita a picar algo, aunque si vais en fin de semana, mejor reservar previamente.
Teléfono: 976 200 568.
Precio: 6-10 €.
Resumen: comida libanesa a muy buen precio.
El bar Fenicia o “Casa de las empanadillas” está situado en pleno centro de la ciudad, cerca de la plaza de España, en las callejuelas del “Tubo”. Es un pequeño local modesto y familiar, donde se puede degustar comida típica libanesa.
La carta incluye bocadillos (recomiendo el Filadelfia chicken), hamburguesas, falafel y hummus entre otras especialidades, pero sin duda el plato estrella son las empanadillas. La oferta es muy amplia y lo mejor es que son caseras y muy elaboradas.
Pedimos dos raciones de empanadillas para tres personas. Cada ración cuesta 9,90 € y consta de seis empanadillas, que pueden ser elegidas por el cliente. Con la primera ronda cogimos una oferta que incluye también una botella de vino de la casa por 4 € más. Además de muy ricas, me gustó que no estaban nada aceitosas.
Algunas de las que probamos:
- Tomillo, aceite de oliva y sésamo con crema de queso casera.
- Espinacas con salsa de granada, aceite de oliva y cebolla.
- Ternera con foie.
- Pollo, cebolla, quesos, pimiento y champiñón.
- Ternera con salsa de sésamo.
- Yogourt seco con cebolla, nueces y aceite de oliva.
El propietario, y a la vez único cocinero, es atento y de trato muy amable y nos incluyó una empanadilla de regalo y antes de marcharnos nos trajo unas pastitas de té. Valoro mucho este tipo de detalles, aparte de que creo que son la mejor publicidad que pueden hacer a un coste mínimo, pues si uno se marcha satisfecho, repetirá seguro y además lo recomendará a terceros.
En total pagamos 24 €, así que salimos a 8 € por cabeza. ¡No se puede pedir más!.

Abre todos los días para cenas, y jueves, viernes y fines de semana también dan comidas. El fin de semana hay dos turnos para cenar: a las nueve y a las once. Conviene reservar antes, ya que si no lo más probable es que no haya mesa.
La comida es abundante. Todos los platos pueden compartirse. Y un detalle importante: no es picante. Siempre sirven la salsa picante en un cuenco aparte.
En esta ocasión fuimos seis personas y pedimos los siguientes platos para compartir:
Nachos con guacamole y nachos con choriqueso (¡estos últimos están riquísimos!):
Un par de ensaladas de pollo y piña a la barbacoa:
Fajitas de ternera con guarnición de arroz y ensalada:
Nube (bomba de patata) rellena de setas y acompañada con aros de cebolla y ensalada:
Jericalla (cuajada y dulce de leche con nata):
Pastel de tres chocolates:
Y zumo de mango:
Para beber, margaritas, que están excelentes, en su punto justo de tequila.
No puedo terminar esta reseña sin mencionar a Rosario, la propietaria. Es una señora atenta y amabilísima, que hace que te sientas como en casa. Le encanta hablar con los clientes e invita siempre a un chupito.
La cuenta ascendió a 120€. Salimos a 20 € por persona. Estoy deseando volver.







